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Cómo conseguir una piel radiante

¿Cuántas veces has escuchado esta frase: “somos lo que comemos”? ¿Crees que sea verdad?, si tu respuesta es positiva, estás en lo cierto, porque de tu alimentación dependerá tu estado físico y el lucir una piel radiante, sana, suave y libre de manchas.

 

La piel es el órgano más extenso del cuerpo y está diseñada para protegerte del sol, de la humedad, el polvo y microorganismos. Si no la cuidas puede envejecer, debilitarse y dañarse antes de lo previsto. Una buena alimentación puede ayudarte a tener una piel más hidratada, con menos daños, buena elasticidad y apariencia.

 

Así mismo, la hidratación es una de las grandes aliadas de la piel, porque contribuye a una adecuada circulación de nutrientes por todo el cuerpo, por lo que se recomienda consumir al menos 2 litros de agua al día. Además, las vitaminas A, C y E o minerales como el Zinc, participan en la formación e integridad de la piel. La vitamina E (presente en los aceites, semillas vegetales y frutos secos) y la vitamina C (donde los cítricos son la fuente importante) son antioxidantes que contribuyen a la salud de tu piel, evitando su envejecimiento prematuro.
No hay nada mejor que llevar una alimentación equilibrada, natural y sana, para así proporcionar a nuestra piel todos los nutrientes que necesita.

 

Y tú… ¡¿qué esperas para tener una piel radiante?!

 

Fuente: Nutritional skin care: health effects of micronutrients and fatty acids 2001 - The American Journal of Clinical Nutrition